La Norma ISO 9001:2015. Un nuevo paso de la Calidad hacia la Excelencia

La reciente publicación de la Norma UNE EN-ISO 9001:2015, en substitución de la versión del año 2008, ha comportado una serie de cambios, aparte de la alineación de su estructura y contenido con las normas de ISO de sistemas de gestión, en relación a las consideraciones generales y los requisitos específicos que deben caracterizar los sistemas de gestión de la calidad.

La mayoría de cambios introducidos respecto a la versión anterior se inspiran en elementos de gestión más avanzados y relacionados con el concepto Excelencia; concretamente, con el Modelo Europeo de Excelencia EFQM. Cabe destacar entre los citados elementos conceptos como el liderazgo, la gestión de los grupos de interés, la gestión del riesgo y la clara orientación hacia los resultados de las organizaciones.

El liderazgo entendido como “rendición de cuentas”, ante los clientes y el resto de grupos de interés, de los resultados del sistema de gestión de la calidad y la capacidad de alinear este último con la estrategia y los procesos de negocio de la organización.

Una gestión de los grupos de interés con la finalidad de identificar cuáles influyen o pueden verse influenciados por el sistema de gestión de calidad de la organización y así poder incorporar en el mismo los requisitos de estos grupos.

La gestión del riesgo, traducida a un concepto de pensamiento basado en el riesgo, como elemento intrínseco de la gestión de los procesos. Concretamente, la determinación de riesgos y oportunidades que pueden afectar a la obtención de los resultados previstos de los procesos.

Otros elementos incorporados a la Norma ISO 9001:2015 que guardan estrecha relación con el Modelo EFQM, no citados con anterioridad pero igualmente remarcables, son la gestión del cambio y los requisitos respecto al control del mismo, la gestión del conocimiento desde la consideración de éste como un activo más de la organización, la importancia de las personas y las herramientas de comunicación interna y externa.

Finalmente, la nueva norma ofrece una clara orientación a demostrar la eficacia del sistema de gestión de la calidad, dotando de una gran relevancia a los resultados que las organizaciones pretenden obtener y a la información que demuestre su logro, pero intentando reducir el protagonismo de ciertos formalismos asociados al soporte documental del sistema.
Una norma basada en el rendimiento gracias a la combinación del enfoque en procesos con el enfoque basado en riesgos y el uso del ciclo de mejora continua en todos los niveles de la organización.

 

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